Castillo de Gormaz, Sello de Salomón en sus estelas

Tres son las estelas que  se encuentran incrustadas en lo alto del paramento del  espolón occidental del castillo califal de . ¿Cuándo los musulmanes las instalaron allí, qué motivaciones tuvieron y por qué los motivos iconológicos son los que son y no otros?

Las tres estelas del castillo de Gormaz

Sentenach, Teógenes Ortego, J.A. Gaya Nuño, Torres Balbás, Juan Zozaya Stabel-Hansen han sido los referentes bibliográficos en lo que respecta a estas estelas desde hace años, a los que hay que sumar recientemente a Fernando Valdés Fernández, quien acepta la opinión general de que tienen una función función apotropaica, mágico-protectora, y ha resumido el estado de la cuestión en su ensayo Precisiones cronológicas sobre los relieves profilácticos de la fortaleza de Gormaz.  Y ciertamente el hexagrama fue empleado durante el Medievo como figura  talismánica contra las adversidades provocadas por poderes del inframundo, la enfermedad, la mala suerte, el mal de ojo, etc…

Ubicación de las tres estelas del castillo de Gormaz

Para Sentenech y Gaya Nuño las tres estelas son islámicas, lo mismo que opinaba Torres Balbás quien a su vez sugería que tal vez correspondiesen concretamente a estelas sepulcrales.  Por su parte Valdés Fernández afirma que la estela central es hispano-romana tanto por su morfología como por su imaginería, además de tener una epigrafía romana (PLEXILIS) abajo del todo, hacia el ángulo derecho. Asimismo postula que se debió de traer de Uxama (cerro Castro de Osma). Así que no tiene duda alguna en que “la lápida no es otra cosa que una estela sepulcral romana de tradición indígena”.

El sillar de la izquierda, señala Valdés Fernández que es islámico. “Sus rasgos físicos dan la impresión de haber sido concebidos en función de una colocación vertical, manteniendo la estrella y la roseta de su actual costado izquierdo en la cabecera. Si estuvo o no destinada a un fin funerario es sumamente difícil de precisar, aunque a falta de pruebas contradictorias podríamos admitir, en principio, la opinión del insigne arquitecto. El paralelismo decorativo con el relieve central y, muy especialmente, la presencia de la rosa de seis pétalos, parecen hablar a favor de dicha afirmación”, argumenta.

Estelas de la izquierda y central del castillo de Gormaz

En lo que respecta al sillar de la derecha, Valdés Fernández estima que  debió labrarse  “ex profeso” para complementar a los otros dos sillares: “Su aspecto general, abstracción hecha de la decoración, no la diferencia esencialmente de las demás piedras que constituyen el muro y parece haber sido concebida, en el momento de ser tallada, para ocupar el lugar que ocupa, a diferencia de las otras dos, fácilmente definibles como aprovechadas”.

Estelas central y de la derecha del castillo de Gormaz

¿Cuándo se colocaron en lo alto del espolón?  En el momento de su construcción, que diversos estudiosos convergen en fecharlo al ser reedificada la fortaleza  por Galib según señala la crónica de al-Maqqari, bajo el mandato de al-Hakam II en el año 965-66.

Mi visión esotérica de las estelas del castillo de Gormaz

Por mi parte, sin querer en estos momentos ahondar en el simbolismo iconológico de las estelas, sólo quiero destacar algo que salta a la vista cual es la presencia constante en ellas de la estrella de seis puntas, flor de seis pétalos, hexagrama o como queramos denominar a este motivo formal. O sea, que es el número seis, con toda la carga simbólica islámica, el que hay que tener en cuenta. Y lo mismo cabe decir respecto a los tres graffitis que muestro en las siguientes fotografías de tres sillares que he localizado en el castillo de Gormaz.

Sello de Salomón en marcas de cantería de tres sillares del castillo de Gormaz

Hoy es conocida como Estrella de Salomón y se la identifica con el pueblo judío, pero según Gershom Scholem –estudioso de la Cabala- tal identificación no surgen hasta el siglo XIV (en la ciudad de Praga, como signo de identidad judía, para ser más concreto), y no es hasta finales del siglo XIX que los movimientos sionistas se la apropiaron.

Para el Islam el hexagrama fue considerado como Sello de Salomón (Khatam Suleiman), el profeta dominador de la magia y al que obedecían los jinns (genios benéficos y malignos) merced a su conocimiento de la Ciencia de las Letras, pues en el Corán se le atribuye decir: “¡Oh, gentes! Nos ha sido enseñado el Lenguaje de los Pájaros y se nos ha dado en abundancia de todo”.

René Guénon, expositor esotérico de gran valía que se convirtió al islam y vivenció el sufismo bajo el nombre de Abdul Wahid Yahia, nos recuerda que la disposición de los dos triángulos equiláteros opuestos o entrelazados (uno hacia arriba y el otro hacia abajo) representan  “dos principios complementarios en las diversas aplicaciones  de que son susceptibles”. Así, en el seno del cristianismo medieval, se veía en el hexagrama  “una representación de la unión de las dos naturalezas, divina y humana, en la persona de Cristo”. Asimismo es “una figuración exacta de la analogía” pues uno de los ternarios es el reflejo del otro (curiosamente, en forma de copa, con los dos triángulos en sentido inverso y tocándose por el vértice, los vemos en el sillar de la izquierda del espolón del castillo de Gormaz).

Además Guénon nos desvela que el Sello de Salomón simboliza, en el nivel más alto hermenéutico, al Hombre Perfecto (Insan al-Kamil), tal como ya escribí en mi Guía de San Esteban de Gormaz al referirme al Sello de Salomón que los alarifes islámico-mudéjares labraron en los cimacios de los capiteles de la galería porticada de la Virgen del Ribero; Hombre Perfecto al que dedico una especial atención en la Guía espiritual y artística de San Baudelio.

Sello de Salomón y flor de seis pétalos en cimacio de la Virgen del Rivero en San Esteban de Gormaz

¿Son susceptibles de estas visiones esotéricas las estelas del espolón de Gormaz? Por supuesto… Todo elemento formal, exotérico, tiene sus “imaginalizaciones simbólicas” captables por diversas personas en función de sus conocimientos esotéricos. Así, por ejemplo, el castillo califal de Gormaz debió tener originariamente 28 torres, en correspondencia cada una de ellas con las 28 torres (casas astrológicas y grados de espiritualidad o estados del ser) de la astronomía musulmana y a las 28 letras de su alfabeto (con su velada Ciencia de las Letras)… pero esa es otra historia…

Nota: Recomendamos la visita al castillo de Gormaz con el libro Entre Tiermes y río Lobos, donde he dedicado un capítulo dedicado a Gormaz, su castillo y los frescos pictóricos medievales de la ermita de San Miguel, coetáneas de las de San Baudelio y Vera Cruz de Maderuelo (Segovia), realizadas por el mismo taller muy seguramente.

Comparte y disfruta

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    *