Fresno de Caracena, el pueblo en el que la esposa de Artur Mas aprendió a amar la Naturaleza

La esposa de Artur Mas,  presidente de la Generalitat de Catalunya (Generalidad de Cataluña), Helena Rakosnik Tomé, tiene recuerdos entrañables de Fresno de Caracena, pueblo en el que pasó temporadas de su infancia en casa de sus abuelos maternos (Rufo Tomé, nacido en Santa María de Riaza, e Isabel, nativa de Fresno).  En La Vanguardia, Helena Rakosnik, confesaba hace once años: “¡Mis recuerdos infantiles más bellos e intensos están ligados a los veranos con mi abuelo, en un pueblecito de Soria! Aquella luz, el olor del enebro y del membrillo en los armarios… Prensábamos nosotros la uva, recogíamos la miel, la fruta, las flores… Mi abuelo me inoculó el amor a la naturaleza”. El colmenar todavía está en activo, y una fotografía de la noria de la finca forma parte de las imágenes que complementan el libro Soria. Álbum de Tradiciones.

Igualmente puede leerse en la hemeroteca: “- Me iba a la trilla, a pescar cangrejos, a robar nueces… Acompañaba a las colmenas a mi abuelo materno, con quien me unía una gran complicidad. Jugaba entre los frutales, recogía moras. Eso es mi infancia, mis raíces. Necesito el olor de la retama, del membrillo. Me acompañan siempre”.

Frutales, nogales, hortalizas… regadaspor el río Adante o Caracena, son uno de los atractivos que el turista puede encontrar hoy día en . Los lagares están abandonados aunque hay bodegas que siguen siendo utilizadas por los lugareños para las meriendas familiares.

En cuanto a la arquitectura popular, el adobe dejó paso al ladrillo hace ya décadas. No obstante aún persisten las dobles puertas y algunas casonas del siglo XVIII y XIX.

En cuanto al arte religioso hay que destacar la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción que conserva algunos restos románicos sobresaliendo en la fachada un arco de medio punto con un capitel, y en el interior una  pilas bautismal (hay otra románica de la ermita de la Virgen de la Soledad) y un capitel de ventana con dos grifos afrontados de influencia silense.

En la parroquia románica firmó como testigo en 1220 el canónigo de Osma Pero Abat que, según Timoteo Riaño, fue nada menos que el autor del Cantar de Mío Cid hacia 1207, hipótesis que algunos investigadores apoyan igualmente. Y además cabe reseñar que por Fresno de Caracena pasa la Ruta de la Lana de los Mil Caminos de Santiago.

En la Edad Media formó parte de la Comunidad de Villa y Tierra de Gormaz con su imponente castillo, constituyéndose en señorío exento en el siglo XVII. Se encuentra Fresno muy cerca del conjunto histórico-artístico de Caracena y, por supuesto, la villa episcopal de El Burgo de Osma, también conjunto histórico-artístico.

 

 

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