Quintanas Rubias de Arriba, un paseo turístico

Quintanas Rubias de Arriba me sorprendió ayer en mi paseo turístico por los pueblos de Soria.  Su altitud es de 1.040 metros.  Su topónimo “quintanas” remite a un asentamiento hispanorromano  y “rubias” al color de las rocas o quizás más probablemente a la Muela que hay entre las dos Quintanas.

No había estado antes pero me animé a acercarme por ser el pueblo natal del investigador y andariego Guillermo García Pérez, al que conocí hace ya tiempo cuando estábamos forjando los itinerarios del Camino del Cid por la provincia de Soria, que al final quedaron con defectos históricos varios al no seguir los criterios de Guillermo  (el mayor experto, según creo) y míos propios al respecto (el Camino del Cid oficial por Soria es, por tanto, incompleto y erróneo).

Itinerario de la Calzada de Quinea según Guillermo García Pérez

Y es que Guillermo es un gran conocedor de las rutas del Cid a partir del Cantar de Mio Cid y señala que la Calzada de Quinea pasa por estos lares; una Calzada que el Cantar de Mio Cid hace atravesar al Campeador y su mesnada entre Alcubilla del Marqués y Navapalos tras dejar atrás San Esteban de Gormaz camino del Destierro fuera de Castilla ( léase su libro Las rutas del Cid, Madrid, 2000, Ediciones Polifemo). Guillermo también ha escrito otros apasionantes libros, entre los que destaco especialmente Carlomagno, Asturias y España. Religión y poder en la Edad Media ( Oviedo, 2002, Pentalfa Ediciones).

“Nunca he afirmado que el Cid siguiese los caminos que he cartografiado (marcado sobre mapas topográficos, etc.) sino que el “Cantar” dice que los siguió, lo que es muy diferente y que, en todo caso, esos caminos, lugares y pueblos  existían, y pueden seguirse en la actualidad andando o a caballo”, me recuerda Guillermo por email. Y así es… Por mi parte, hace ya años sugerí que este Cantar de Mio Cid lo patrocinaron los Lara para satisfacer el “ego” de Alfonso VIII ante su Corte en una de sus estancias en San Esteban de Gormaz.

Con el recuerdo de nuestra amistad y de lo que he aprendido leyéndole llegué a Quintanas Rubias de Arriba y lo primero que me encontré fue un grupo de bodegas excavadas en la roca y de lagares.

Igualmente vi un rebaño de ovejas ojaladas, que es la raza ovina “autóctona” de buena parte de la provincia soriana.

La parroquial de San Andrés debe ser del siglo XVIII, lejos por tanto del románico y gótico que tanto me agrada. Además hay una ermita en el camino hacia Fresno de Caracena con culto a Santa María Magdalena.

Me sorprendió ver en la plaza un rollo, y luego, indagando, he venido a saber que Quintanas Rubias de Arriba fue señorío del obispo de Osma y que formó parte de la singular institución denominada Las Tres Casas de la Olmeda.

Consta en la Real Academia de la Historia que arzobispo primado de España, cardenal Guisasola, “con singular gracejo refiere la inesperada audiencia que recibió, cuando habiéndose posesionado en 1893 de la sede del Burgo de Osma, le anunciaron un día la visita de nutrida Comisión de autoridades y vecinos de las Quintanas Rubias de Arriba, que venían a rendirle pleito homenaje como a Señor de la villa y le traían la prestación o tributo correspondiente, que consistía en un pingüe cordero”.

Anécdota señorial-episcopal curiosa, ciertamente, aunque más interesado estoy por saber al respecto de la ejecutoria del pleito litigado por el concejo y vecinos de Quintanas Rubias con el administrador de la encomienda de San Juan de Acre (Soria), sobre nuevo arriendo de heredades… Aunque imagino que no son estos los temas que más preocupan hoy día a los hijos de este pueblo sito entre Tiermes, Caracena y San Esteban de Gormaz.

Descascarillaban unos almendrucos y a casa me vine con algunos de ellos que me obsequiaron hospitalariamente.

Cerca pude ver algunos palomares en su estructura cilíndrica y truncada, típica de esta zona.

Me dio tiempo también de contemplar algunas puertas dobles, tan populares antaño y tan desusadas hoy día…

Casas nuevas hay, desde luego, y de todos los tamaños, en Quintanas Rubias de Arriba, como pude comprobar paseando por sus calles… Así que bien puedo asegurar que vale la pena acercarse a este pueblo como turista.

 

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    2 Replies to “Quintanas Rubias de Arriba, un paseo turístico”

    1. Gracias Angel,por hablar asi de mi querido pueblo,pequeñito pero muy bonito
      Yo fui la que te dijo mira donde esta esta casa habia vivido Guillermo y entonces hiciste la foto

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