Ocenilla, entre Pinares y Soria, un paseo con sorpresas

Junto a la carretera nacional 234 se encuentra a unos 14 kilómetros de Soria, según vamos en dirección a la comarca de Pinares y del Pantano de “La Cuerda del Pozo“.

Vista de la Sierra Cebollera desde Ocenilla
Vista de la Sierra Cebollera desde Ocenilla

La vida parece que transcurra en ella con placidez, al cobijo de las casonas ganaderas y de los últimos coletazos de la Sierra de Cabrejas, muy cerca ya del Pico de Frentes y del monte de Valonsadero.

Ocenilla en mapa de Soria  Nada más llegar al pueblo hay una zona recreativa que agradecen los turistas, con fuente, pozo, juegos, mesas, frontón…

Fronton-y-fuente-con-pilon-en-Ocenilla                                                     Mesa-de-ajedrez-en-Ocenillamesa-merendero-en-OcenillaPiedra labrada

        Pueblo de albañiles-canteros ha sido Ocenilla como lo demuestran las diversas epigrafías en piedra, blasones y, muy especialmente, el conjunto escultórico cerca de la iglesia realizado por Félix Hernández.

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Inscripciones realizadas por Julián Pérez Pérez en la puerta del cementerio de Ocenilla

Escudo-de-Ocenilla-en-piedra         Llegados a la iglesia parroquial de San Esteban la sorpresa es enorme. Ante nuestros ojos se encuentra un pequeño jardín con estatuas diversas: grifos; bustos de un romano, un campesino, un faraón…, una estatua que imita el estilo de Joan  Miró, otra que semeja un moai de la Isla de Pascua.., etc.

Moai-en-Ocenilla         Enfrente hay una casona y en sus esquinas y fachada occidental hay bajorrelieves labrados con los motivos más dispares: rostros, una zorra que persigue a una gallina, una doble serpiente tolteca o maya, un buitre atrapando a un conejo, un águila, un elefante, un cocodrilo, un lobo, un guerero luchando contra un oso, vegetales diversos… Las piedras de la fachada son de tonalidades diferentes (rojo, amarillo, blanco, gris) y el conjunto es ciertamente impactante.

Ocenilla-bajorrelieves-de-Felix-Hernandez-en-esquina         Al otro lado se encuentra la Villa Luz, de 1704, con bajorrelieves también. Allí pasó temporadas el autor de todo este conjunto escultórico único en la provincia: Félix Hernández García. Fue maestro de la talla en madera y sólo al final de su vida ( se dedicó a esculpir la piedra: ésta de Ocenilla, que le ha inmortalizado. En un borde del pequeño patio hay tres rostros y dentro un pequeño diablillo con tridente. Junto a la casa hay una carreta antigua y un poco más abajo un gran rostro labrado en piedra arenisca rosacea. iglesia-de-Ocenilla

El interior de la parroquial es alegre. Hay un zócalo de azulejos realizado en 1915, insólito en Soria. La bóveda del pequeño crucero y pared del altar mayor fueron repintadas hace casi dos décadas. En la bóveda se ven a ocho beatos. Hay tres retablos barrocos (observen la ingénua iconografía de un San Miguel combatiendo al diablo en lo alto del retablo de la derecha) y la cubierta, que parece muy sólida, es de madera.

Castro celtíbero limítrofe entre pelendones y arévacos

Por otra parte Ocenilla tiene un atractivo considerable para los amantes de la arqueología. De la etapa del Bronce Final se encontraron una espada-puñal y una punta de lanza datables, posiblemente, del s. VIII a.C. Y hubo un castro celtíbero.

Castro-de-Ocenilla,-recreacion         Blas Taracena, en su “Carta Arqueológica”, dedica tres páginas al poblado celtibérico existente en las proximidades y que fecha hacia la segunda mitad del s.III a.C., que fue abandonado posiblemente poco antes de la destrucción de Numancia.

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El castro de Castillejo en Ocenilla según www.celtiberiasoria.es

          “En la cresta de un collado que asciende por la vertiente norte hasta la cumbre de la sierra de Frentes, frontera que fue de pelendones y arévacos, como un kilómetro al sur del caserío, quedan las ruinas de un pueblo fortificado que por su situación estratégica y extensión superficial con relación a las defensas, se ha denominado castillo”, describía Taracena. Algunos lienzos de la muralla, de lajas de piedra, llegaban hasta los cinco metros, según Blas Taracena.

Planta-del-castro-de-Ocenilla-segun-Blas-TaracenaRestos de cerámica celtibérica, así como elementos romanos y visigodos fueron encontrados allí. Cabe resaltar  especialmente, según Taracena y Alfredo Jimeno, “un oinochoe o jarra trilobulada que presenta la igura de un guerrero, aislada y pintada en color lleno como en los vasos numantinos de comienzo del primer estilo. está armado con lanza (soliferrum) y casco de tipo corintio con gran crestón metálico, apoyado en robusto vástago; su vestimenta muestra el uso de la túnica corta, ceñida a la cintura, y el calzón corto hasta por debajo de la rodilla”.

guerrero-celtiberico-de-OcenillaSe exhibe en el Museo Arqueológico Nacional en Madrid.

Ascenso al castro de Ocenilla según http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=1934148

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